DÍAS: Del 10 al 14 de noviembre de 2012
HOTEL: Hotel Enrico
TRANSPORTE: Salida Easyjet 11/10/12 a las 21:50 h. Llegada al aeropuerto de Gatwick: 23:20, Terminal Norte.
Regreso Easyjet 14/10/12 a las 19:40 de la Terminal Norte. Hora de llegada a El Altet: 23:10h
De nuevo ya estamos en marcha. Este año nos ha costado iniciar el viaje, porque estábamos pendientes de los puentes de otoño y de los viajeros que podían cogerse algún día de permiso. En un principio íbamos a viajar en dos grupos: el primero saliendo miércoles y el segundo el jueves, pero finalmente saldremos todos el jueves por la tarde.
Nos ha costado, sí, pero finalmente ya estamos preparados para iniciar el viaje; para comenzar con los preparativos, buscar información, leer foros y consultar con gente que ya haya visitado nuestro nuevo destino.
Londres es una ciudad que ya hemos visitado casi todos. Algunos como yo, hace más de 20 años, pero seguro que lo pasaremos genial. Así que: comenzaaaaaaaaaaaaaaaamooooooooooooooooooooooooos.
Para desplazarnos del aeropuerto de Gatwick al centro de Londres, -también en Londresciudad- tenemos varias opciones que nos trasladarán a nuestro hotel en el centro de la ciudad, cerca de Victoria Station. El aeropuerto, el segundo más grande de Londres, está a unos 45Km de la romana Londinum. A este aeródromo llegaremos el Jueves 11 de octubre sobre las 23 horas en un vuelo de la compañía británica Easyet, que sacamos en el mes de junio por 213.-€ la pareja. De todas formas, informamos al lector que si el billete lo hubiéramos adquirido un par de meses antes, nos hubiera costado más barato.
La opción más cómoda, rápida, que no barata, para desplazarnos desde el aeropuerto al centro de Londres, es el Gatwick Express, que parte de los andenes 13 y 14 cada 15 minutos. Un tren que sale cada 15 minutos de la terminal sur, y que en poco más de 30 minutos realiza el trayecto. No obstante, al llegar el vuelo a la Terminal Norte deberemos coger un eficaz monorail que nos traslade a la Terminal Sur, o bien caminando, siguiendo una línea dispuesta en el suelo con la palabra "Trains" que nos llevará directamente a la Estación. Respecto a los billetes, podremos sacarlos en la WEB, en máquinas expendedoras o en las taquillas que hay en la propia estación, y que venden los tickets de todas las compañías.
PREPARATIVOS
De nuevo ya estamos en marcha. Este año nos ha costado iniciar el viaje, porque estábamos pendientes de los puentes de otoño y de los viajeros que podían cogerse algún día de permiso. En un principio íbamos a viajar en dos grupos: el primero saliendo miércoles y el segundo el jueves, pero finalmente saldremos todos el jueves por la tarde.
Nos ha costado, sí, pero finalmente ya estamos preparados para iniciar el viaje; para comenzar con los preparativos, buscar información, leer foros y consultar con gente que ya haya visitado nuestro nuevo destino.
Londres es una ciudad que ya hemos visitado casi todos. Algunos como yo, hace más de 20 años, pero seguro que lo pasaremos genial. Así que: comenzaaaaaaaaaaaaaaaamooooooooooooooooooooooooos.
TRASLADOS AEROPUERTO GATWICK-LONDRES
Para desplazarnos del aeropuerto de Gatwick al centro de Londres, -también en Londresciudad- tenemos varias opciones que nos trasladarán a nuestro hotel en el centro de la ciudad, cerca de Victoria Station. El aeropuerto, el segundo más grande de Londres, está a unos 45Km de la romana Londinum. A este aeródromo llegaremos el Jueves 11 de octubre sobre las 23 horas en un vuelo de la compañía británica Easyet, que sacamos en el mes de junio por 213.-€ la pareja. De todas formas, informamos al lector que si el billete lo hubiéramos adquirido un par de meses antes, nos hubiera costado más barato.
La opción más cómoda, rápida, que no barata, para desplazarnos desde el aeropuerto al centro de Londres, es el Gatwick Express, que parte de los andenes 13 y 14 cada 15 minutos. Un tren que sale cada 15 minutos de la terminal sur, y que en poco más de 30 minutos realiza el trayecto. No obstante, al llegar el vuelo a la Terminal Norte deberemos coger un eficaz monorail que nos traslade a la Terminal Sur, o bien caminando, siguiendo una línea dispuesta en el suelo con la palabra "Trains" que nos llevará directamente a la Estación. Respecto a los billetes, podremos sacarlos en la WEB, en máquinas expendedoras o en las taquillas que hay en la propia estación, y que venden los tickets de todas las compañías.
Otra opción interesante es el Tren Southern que hace el mismo recorrido que el Gatwick Express en 45 minutos y además, siempre ofrece algún descuento del tipo 2x1 ó 4x2. Como todos, sale de la Terminal Sur y el billete se puede comprar en el mismo aeropuerto o en el Sitio Web de la National Rail Enquiries.
La VUELTA en tren desde la Estación Victoria, tanto con el G-E como con el Southern, nos dejará en la Terminal Sur, y de aquí en monorail -o caminando- hasta la Terminal de Norte/Salidas.
También podremos desplazarnos con:
Easybus, cada 20 minutos. Pero no nos dejaría en la Estación Victoria, donde tendremos el hotel, sino en Earls Court/West Brompton. Además, el trayecto dura 1 hora y cinco minutos.
El resto de opciones de desplazamientos desde el aeropuerto de Gatwick a Londres si bien serán eficaces y más baratos (no mucho más), no serán tan cómodos y rápidos como el Express.
WEBCAMS DE LONDRES
Trafalgar Square
Big Ben
PÁGINAS WEB DE INFO LONDON RECOMENDADAS
VisitBritain
Viajar a Londres
Londres
VisitLondon
Infolondres
ALOJAMIENTO
Como en todos nuestros viajes, buscamos un alojamiento céntrico, que incluya desayuno y que esté bien; limplio y con servicio de habitaciones. Será nuestro cuartel general, nuestro lugar de descanso, sólo eso, pues como ya es habitual nos pasaremos el día entero fuera del hotel, regresando únicamente a altas horas de la noche para descansar de un día, que a buen seguro será agotador.
Para este viaje hemos decidido alojarnos por la Estación Victoria, un zona céntrica y además, con la estación del tren cerca. Buscadores de viajes como Trivago, Kayak, booking o edreams nos servirán para dar con el alojamiento deseado, que todavía no teníamos reservado a principios de julio. Y "tempus fugit". Finalmente dimos con el hotel que cumplía nuestros parámetros. Un hotel céntrico, de tres estrellas que incluía el English breakfast y servico de habitaciones, por 231 Libras/184.25€ al 9/7/12: el hotel Enrico (situación Enricohotel en google maps). Las opiniones del alojamiento son bastantes buenas, dada la mínima calidad de los hoteles londinenses y las malas críticas de los usuarios, sin embargo, el Enrico tiene una puntuación de 7/10 en booking, además de recibir buenas críticas en otras webs de viajes.
TRANSPORTE
El transporte londinense es de los más eficaces del mundo, pero también de los más caros. Existe una tarjeta llamada Londo Pass que combina el transporte ilimitado en metro y bus, con la entrada a museos. El viajero deberá antes estimar qué tipo de tarjeta le conviene, pues las hay de varios usos, días o precios.
Nosotros, nuestro grupo, seguramente optará por la modalidad sencilla de dos días, puesto que preferimos caminar y recorrer la ciudad lo máximo posible para aprovechar nuestra estancia a tope, sin embargo, cuando acudamos a alguna de las oficinas de turismo de la capital británica, será el momento en el que decidamos qué tipo de tarjeta nos conviene.
Si lo único que queremos es sacarnos un bono para el transporte ilimitado en la ciudad, tenemos la Travel Card (consultar precios actualizados) de 24 horas/7Libras ó 7 días -curiosamente no existe de 2 ó 3 días- por lo que sin duda la mejor opción para el viajero será la tarjeta de 24 horas. La Travelcard Day Anytime deberemos sacarla Off-peak, es decir, para utilizar a partir de las 9.30h de lunes a viernes y fin de semana entero, y la podremos adquirir en estaciones de metro, kioskos de prensa u oficinas de turismo al precio de: £7.00 . Conviene saber que la ciudad, desde el punto de vista de los transportes públicos, está dividida en 6 zonas, y dependiendo de las que queramos visitar cuesta una cantidad u otra. No obstante, la zona 1-2 es la que engloba todos los destinos turísticos más importantes de Londres y por tanto, la recomendada.
MUY IMPORTANTE. Necesitaremos que la Travelcard lleve estambado el logo de la National Rail si queremos utilizar los descuentos 2x1 de la página Days out guide, ya que esa empresa de transporte es quien patrocina y subvenciona los "vouchers", los bono-descuento 2x1.
COMIDAS
Como solo tenemos contratado el desayuno, las comidas las tendremos que hacer por nuestra cuenta. De todos es sabido la mala fama que tiene la gastronomía británica, no obstante sabemos que en Londres hay algo más allá de las hamburguesas, los sandwiches y los restaurantes chinos o tailandeses.
Tenemos la intención de probar la cocina local, la desconocida british food, y qué mejor lugar que los pubs ingleses, al igual que hicimos en 2009 en nuestro viaje a Dublín. Encontraremos estos pubs por toda la ciudad, e incluso reconocidas cadenas como Taylor Walker, Wetherspoon, Waxy O'Connor's o el London Stone, ofrecen comida autóctona a buen precio en unos pubs que a buen seguro nos trasladarán a la capital británica de finales del XIX.
Tampoco podemos obviar los puestos callejeros de comida del mercado de Camdem Town donde a buen precio podremos comer, eso sí, de pie, o algún chino de China Town o cualquier pizzería o restaurante étnico de Picadilly o Soho.
De todas formas, la propia dinámica del viaje, el día a día, las necesidades, el hambre o la casualidad, nos harán decidirnos por unos u otros.
DIARIO DE VIAJE
DÍA 1. Jueves 11 de octubre
Ya ha llegado, por fin, el día. Todo lo tenemos preparado. Estamos nuevamente ilusionados, espectantes por lo que nos deparará el viaje. Las previsiones meteorológicas son buenas: sol casi todos los días con alguna que otra llovizna, como así fue.
Quedamos a las 19.30 en el aeropuerto de Alicante, facturamos, pasamos el control de seguridad rápidamente y cenamos en una hamburguesería del aeropuerto.
| Esperando el vuelo a London |
| Nos vamos |
A las 21.50 h. teníamos prevista la salida con la compañía Easyjet, pero
se retrasó hastas las 22.30 h porque a última hora la compañía estimó
conveniente facturar, de forma gratuita, el equipaje de mano -sobre todo
maletas pequeñas- ya que en el avión no cabía más equipaje. Una falta de previsión total. Para que luego digan de Ryanair.
Nos vamossssssssssssssss
Como el Reino Unido no tiene firmado con la Unión Europea el tratado Schengen, que permite la libre circulación de ciudadanos europeos entre países miembros y la supresión de aduanas, tuvimos que pasar un control de pasaportes, eso sí, muy light, pero que nos retuvo algo más de tiempo en el aeropuerto. Igualmente, cuando salimos de Alicante la Policía Nacional también supervisó pasaportes y DNI's. A decir verdad, es un verdadero incordio que el Reino Unido no haya firmado ese tratado internacional, aunque pensándolo bien, siempre hacen lo contrario a lo que hace el resto de Europa.
| Esperando el tren. Son la 01.30 h |
| En el shuttel que nos llevo de la T-Norte a la Sur |
La otra opción de transporte, el Gatwick Express, si bien es sólo algo más rápido (35 minutos) costaba algo más por persona -33.20 libras ida y vuelta-, por lo que no dudamos en cuál coger, como así nos propusieron y aconsejaron en foros de viajes, pues solamente tarda unos 15 minutos más y es igual de cómodo; es más, pertenecen a la misma empresa. Sin embargo tuvimos un incidente no programado. El tren que inicialmente teníamos que coger a las 00.51 se retrasó hasta las 01.40 h. Ya llevábamos acumulados dos retrasos: el del avión y ahora el del tren. Por fin, a las 02.15 llegábamos a la Estación Victoria y de aquí al hotel Enrico en no más de 10 minutos andando.
Hicimos el check-in, abonamos 10 pounds de fianza y a dormir, que son las 3 de la mañana.
DÍA 2. Viernes, 12 de octubre
| Hotel Enrico. En City of Westminster |
¿Y el hotel? Ya sabíamos que los hoteles en Londres son malos y muy, muy caros. Un tres estrellas como el nuestro a 90-100€ la noche, no pasa de una mísera pensión del extrarradio marginal del alguna ciudad española. Pero lo que más me fastidia es que las autoridades turísticas inglesas no tomen "cartas en el asunto" y mejoren hasta unos mínimos aceptables de calidad toda plaza hotelera.
El nuestro era pequeño y las habitaciones, más aún. No teníamos armarios, ni sillas; apenas dos camas juntas, una percha, una mesita para poner la TV y un aseo de avión, con el wc y la ducha literalmente pegados y todo el suelo totalmente tapizado, como en todos los hoteles y la mayoría de casas británicas.
Ubicación Hotel Enrico y London Victoria Station
Una manía inglesa que llama la atención, más que nada por el hecho de que los tapizados suelen estar sucios, con manchurrones y, claro está, poblado de minúsculos seres. Bien, dejando ya la crítica, al menos nuestras camas eran cómodas y cálidas, el personal amable, sobre todo la camarera Micaela que hablaba español, y el desayuno aceptable: queso, jamón york y alubias (versión light del british breakfast) o tostadas con cereales.
| Típicas cabinas k-2 |
Había amanecido algo nublado, aunque de vez en cuando se dejaba ver el sol. Hacía frío y una elevada humedad, que sobre todo notábamos cuando un nubarrón tapaba el sol y hacía disminuir la temperatura unos ¡4 ó 5 grados! El clima, desde luego, es un incordio en Londres, porque tan pronto llueve como tan pronto sale el sol, o lo más sorprendente, cuando observamos como una única nube decide descargar su contenido al pasar por su vertical.
| Casas del Parlamento y Big-Ben desde Westminster Bridge |
Desde nuestro hotel caminamos por el margen del Támesis, muy sucio
aunque sin olor, con destino a uno de los puntos más conocidos e
importantes de la capital: la zona de las Casas del Parlamento en la
zona de Westminster.
| Info de la Abadía |
| La imagen más típica londinense |
Tanto las casas del Parlamento como el Big-Ben -que en realidad es el nombre de una de sus campanas- la Abadía de Westminster y la iglesia de Santa Margarita -que está a su lado- e incluso la noria London Eye que está al otro lado de la orilla, están todos juntos, por lo que se pueden ver de forma rápida y sin recorrer muchos metros.
| Big-Ben y Casas del Parlamento |
| Westminster Abbey |
El Red Lion sería nuestro primer contacto con el mundo de las cervezas Ale: tibias, con poca graduación, escaso gas y penetrante sabor, pero no a todo el grupo le gustó ese tipo de cerveza, optando por las del tipo pilsen o lager -como las españolas-, siendo la Carling la más conocida e incluso nuestra San Miguel. El ambiente de los pub's ingleses es acogedor, cálido, y éste especialmente con una imortante carga histórica, pues Churchill acudía a él para tomarse varias pintas tras las sesiones en el Parlamento. Parece como si estés en el salón de una casa; muy distintos a los irlandeses algo más recargados, más llamativos, más decorados. En ellos solo se bebe cerveza en vasos de pinta, aunque todos tengan otros tipos de destilados, y para nuestro pesar ninguno te ofrecía cacahuetes o almendritas (no digamos otras tapas) para degustar junto a las cervezas, pero como suele ser habitual en nuestros viajes, los frutos secos -y alguna cosa más- los poníamos nosotros (je, je).
Aunque más adelante hablaremos de las comidas, solamente desde hace unos 20 años se puede comer en los pub's y degustar la tradicional y poco conocida cocina británica, que no solo se compone del tradicional fish and chips, sino de infinidad de pasteles de carne, afamados y sabrosos pies, carnes o estofados.
| Tradicional fish&chips |
| Trafalgar Square con la N. Gallery al fondo. |
| Carnaby St. |
| Chinatown |
La hora de comer se iba acercando. Caminamos un poco más en dirección a Piccadilly Circus, pasando por Chinatown y Carnaby Street, hasta que optamos por comer en un pub que fuera una antigua oficina de postas -correos- en el siglo XVIII y que curiosamente estaba regentada por punkis: The blue pots.
| Brindis en The Post |
Nuestro siguiente destino era Piccadilly Circus. Una plaza no muy grande con una fuente en la glorieta central coronada por la efigie de Eros, pero muy conocida sobre todo por sus paneles luminosos que han salido en infinidad de películas. Lugar de encuentro y reunión de todo el que visita Londres, pero que a mí me parece tener una fama exacerbada.
Piccadilly Circus
Seguía haciendo frío. Habíamos venido de los 25º en Alicante a los 8 ó 9 de Londres; de la camiseta al jersey y el abrigo; del sol a la llovizna. Tan pronto salía el sol, tan pronto lo cubría una nube y nos mojaba. Aún así, tuvimos mucha suerte porque casi todos los días lució el sol.
Serían las 16.30 -maromenos- cuando enfilamos la curva de Regent Street plagada de tiendas y comercios, algunos de lujo como Ferrari, pero también de franquicias mundiales como HyM o Zara. Por las calles no cabía un alma. Londres estaba saturada de gente, de turistas, de británicos que pretendían comprar la mejor ganga en las tiendas que estaban en Off -rebajas-. Creo que esta capital ya no puede recibir más gente, más turistas que llenan cualquier zona de la ciudad, resultando un verdadero incordio caminar con tranquilidad.
| Picadilly |
| Neones en Picadilly |
Al final de Oxford Street nos topamos con el parque más grande de Londres: Hyde Park, uno de los Jardines Reales propiedad de la corona, que pueblan la ciudad. Lo atravesamos en dirección sur dejando a la derecha Marble Arch, hasta la intersección que da entrada al Green Park a través del Arco de Wellington. Al igual que en Hyde Park, nos encontramos con infinidad de ciclistas y corredores, pero con poca gente paseando por los parques. Éste último, el Green, lo encontramos completamente vacío y apenas iluminado con una tenue farola cada 50 metros. Por fin, tras horas y horas de caminar dimos con el último de nuestros objetivos: el Palacio de Buckhingam, la residencia oficial de la Corona Británica.
| Palacio de Buckhingam |
| Vista lateral del Palacio |
Ya había anochecido y como curiosidad, el gélido viento que de vez en cuando soplaba había cesado y la temperatura bajado unos grados. Unas cuantas fotos, vídeo y unos minutos de descanso delante de la estatua de la Reina Victoria que hay frente al palacio, dieron por finalizado nuestro largo periplo del día de hoy, al menos, en cuanto a visitas turísticas, porque todavía nos quedaba cenar en el pub St. George's tavern.
Tras dejar las mochilas, algunos cambiar el calzado y otros realizar gestiones de última hora, salimos del hotel a cenar, no sin antes pasar por el pub Prince of Wales y tomarnos unas pintas con spain's frutos secos. Este típico pub inglés no era muy grande, pero era agradable y cálido, como si estuviéramos tomando un aperitivo en una casa londinense. Tras las pintas de Ale y Lager de rigor, optamos por el cercano pub St. George's de la cadena Nicholson's.
| Un típico pastel -pie- con puré de patatas -mash- |
El día había sido largo, muy largo, y tocaba dormir y descansar. Mañana sería otro día.
| Foto de familia en el St. George's |
DIA 3. Sábado, 12 de octubre
Son las 08.15 y de forma puntual estamos ya todos desayunando. La atenta y simpática Micaela nos sirve el café, el té, las tostadas, los cereales y el british -light- breakfast para antes de las 9 de la mañana ya estar el la calle. Nuestros destinos en el día de hoy serían: el British Museum, la Torre de Londres, el London Bridge y la Tate Modern, si bien, sobre la marcha iríamos viendo o yendo a cualquier otro sitio más.
Las distancias en Londres son enormes, por lo que se hace indispensable comprar algún tipo de tarjeta de transporte, como la Travelcard o la Oyster. Nosotros optamos por la primera (precios actualizados) para el sábado y el domingo, con el inconveniente de que solamente venden tarjetas de 1 ó 7 días, de manera que cada día tuvimos que sacarnos una tarjeta que nos sirviera para movernos entre las zonas 1 y 2, que son las que engloban el 95% de las atracciones turísticas de Londres. La de 24 horas podíamos adquirirla Off peak (uso a partir de las 9 horas-hora punta/7 pounds) o Peak Day Anytime (uso en hora punta/8.40 pounds). La travelcard Off peak la sacamos sin ningún tipo de problemas en las visibles taquillas de la estación London Victoria -al salir de la estación- y a decir verdad las amortizamos rápidamente, ya que un billete sencillo cuesta ¡4.30 pounds!
Desde la estación Victoria cogimos el tube hasta la estación de Tottenham Court Road en la confluencia de las calles Oxford St. y New Oxford St. En cuanto salimos a la superficie, en no más de diez minutos andando llegamos al museo de antigüedades más conocido del mundo: el British Museum.
| Pórtico de entrada al Museo |
Aquí moran algunas de las piezas más valiosas e importantes del mundo de la arqueología o del saber, como la Piedra Rosseta o la Leona herida, el Friso de los Arqueros o el friso que el escultor Fidias esculpiese para el Partenón, y que da muestras de lo que estos ingleses esquilmaron es su etapa colonial por todo el mundo.
Al la izquierda una parte del friso del Partenón, y a la derecha Inma y un servidor con la diosa egipcia Sekhmet. Además, infinidad de estatuas sedientes de faraones, esculturas de dioses, gobernadores, momias y sarcófagos, ocupan varias salas destinadas a la lejana, fascinante y maravillosa cultura egipcia.
Podríamos habernos pasado toda la mañana, e incluso varios días, deleitándonos de tanta maravilla de la antigüedad junta, pero no disponíamos de lo más valioso: del tiempo, de modo que apenas dedicamos un par de horas en visitar las salas más conocidas como la egipcia, la romana, la griega o la persa entre otras.
Video de la sala de momias del British
Sobre las 11.30 salimos del edificio con la intención de tomarnos una cerveza en el The Tavern Museum de la cadena de pub's Taylor Walker, frente al museo, uno de los locales frecuentados por Dickens que encontramos cerrado. Sin embargo, no cejamos en el empeño de descansar en algún pub. Tras encontrar cerrado alguno más, por fin dimos con uno de la cadena Nicholson's, el Bloomsbory Tavern; pequeño, agradable y cálido como la mayoría, forrado de madera oscura y algo de artesonado, que nos sirvió para descansar, comentar lo visto, preparar nuestro siguiente destino, charlar y reírnos durante unos minutos de asueto alrededor de varias pintas Ale, Carling e incluso San Miguel.
En metro nos dejaría en la parada Tower Hill, frente a la Torre de Londres, aunque optamos por no entrar y, simplemente, verla por fuera. Esta fortaleza de más de 900 años fue sinónimo de terror durante siglos, convirtiéndose en una de las peores prisiones del mundo. Este edificio, que también fuera residencia real y lugar de ejecuciones, está frente al río y junto al puente más conocido del Londres, el London Bridge. Personajes tan famosos como Ana Bolena, la reina Jane Grey o el pensador Tomas Moro, fueron ejecutados sin piedad en una de sus torres: en la Torre Verde. Pero si por algo es conocida actualmente esta Torre es por albergar las valiosas Joyas de la Corona, por sus cuervos y por su Torre Blanca, el edificio central y más antiguo -siglo XI- que ha sido alojamiento de reyes, prisión y armería.
Poco se dejaron ver ese día los custodios de la Torre, los afamados Beefeater, que solo vimos a la entrada al recinto, que por cierto cuesta 20.80 Libras. No obstante, hay una forma de pagar en muchos monumentos el 50%, y no es otra cosa que ir con los bonos (vouchers) 2x1. Existe una página de descuentos, days out guide, en la que tras darse de alta se pueden conseguir descuentos 2x1, pero siempre presentando una travelcard con el logo de la National Rail o incluso el ticket de ida y vuelta del tren. Para una mayor info, el lector encontrará al principio de esta página, en 'PREPARATIVOS', la explicación del sistema de bonos 2x1. Nosotros, por cuestiones de tiempo y oportunidad no llegamos a utilizarlos, aunque los llevábamos.
| La Tower y al fondo la City |
A ambos lados, el Tower Bridge, y abajo una vista del río desde el centro del puente.
| En el margen izquierdo: The Shard |
Después de comer continuamos por la ribera del río entre antiguas casas portuarias, almacenes y antiguos comercios ahora convertidos en tiendas alternativas, de vinos, pub's y modernos restaurantes, sin embargo la zona todavía rezumaba el encanto victoriano de finales del XIX: humedad, cielo gris, calles estrechas, casas de ladrillo rojizo y estrechas y alargadas chimeneas. Dimos con uno de los múltiples mercadillos callejeros de la ciudad, que pasamos de largo, hasta que dimos con The Globe, una reproducción exacta del teatro en el que Shakespeare estrenaba sus obras, que fue incendiado en el siglo XVII y reconstruido en 1997.
| The Globe |
| Vista de la City desde la Tate Modern |
| Vista de la catedral de San Pedro y el Puente del Milenio desde la Tate |
Video de la catedral de San Pablo
Gracias a que había un acto litúrgico, entramos a verla desde la
entrada, pues personal de seguridad no dejaba recorrerla con
tranquilidad, y menos, hacer fotos.| Lateral de la catedral de San Pablo. Vista desde el Puente del Milenio. |
A las 9 de la noche habíamos quedado todos en el hotel para cenar, aunque habíamos decidido que si alguien terminaba antes nos veríamos en el pub St. George's, junto al hotel, como así hicimos Inma y yo, que tras las compras de rigor y dejar las bolsas y mochilas en el Enrico, nos tomamos una nueva pinta a la espera del grupo... que finalmente no vino. Sólo a Ángel y Susi vimos venir cuando ya salíamos en dirección al hotel.
No eran más de las 10 de la noche cuando entramos en el St. George's a cenar, y cuál fue nuestra sorpresa que la cocina estaba cerrada. Deambulamos por las calles en busca de un pub en el que comer, pero la misión fue imposible. Al final acudimos a la zona comercial de la cercana estación Victoria, donde pudimos comer en un MacDonald's. Tras las cena en el fast food nos tomamos la última pinta en un pub que estaba en la misma calle del hotel: en el The Marquis; un pub lleno de gente con muy buen ambiente y en el que también se podía comer.
Fin de la jornada.
DÍA 4. Domingo, 12 de octubre
Hoy es nuestro último día y tenemos que exprimirlo al máximo. Para hoy teníamos previsto el Museo de Historia Natural y Camden Town.
Poco antes de las 10 de la mañana (hora de apertura) ya estábamos haciendo cola para visitar -la mayoría de los museos son gratis- uno de los mejores y más divertidos museos de Londres: el Natural History Museum. De forma atractiva, pero sobre todo visual al mostrar reproducciones a escala de dinosaurios o ballenas azules, es una garantía para que tanto niños como adultos pasen una mañana muy, muy divertida y didáctica.
| Fachada principal de entrada al Museo |
| La mascota del Museo: el dinosaurio. |
Una de las mejores atracciones del museo es, sin duda, la sala
interactiva de los dinosarurios, en la que sobre una elevada pasarela,
el visitante recorre una sala repleta de reproducciones animadas de
estos reptiles del pleistoceno.
Sala de dinosaurios
El tiempo pasaba y todavía teníamos que visitar Camdem Town, pero antes subimos hasta el Kensigton Park para ver el Royal and Albert Hall, uno
de los teatros más conocidos y prestigiosos del mundo, que fuera
construido por el principe Alberto en 1871. En un principio fue llamado The Central Hall of Arts and Sciences, pero fue cambiado a Royal Albert Hall of Arts and Sciences por la reina Victoria en memoria de su fallecido esposo Alberto.
| Royal and Albert Hall. |
De nuevo al metro que nos llevaría hasta la lejana y atiborrada estación
de Camden Town, en el barrio del mismo nombre. Caminamos en paralelo al
parque por Kensigton Road y continuamos por Knighstbrigde Rd. hasta
llegar a la parada de metro de Knighstbrigde, pero antes hicimos un
nuevo alto en el camino en un pub para tomarnos unas cervezas con fuet y
olivitas made in spain, concretamente en el Paxton Head's,
de la cadena de pub's Taylor-Walker, donde realizamos una divertida
cata de cervezas. Ante nuestras curiosas preguntas al amable camarero
sobre las cervezas locales, éste nos hizo probar las 6 ó 7 cervezas del
pub en una cata inesperada y divertida que nos ayudó, esta vez a
elegir... las que veníamos tomando.
CAMDEN TOWN.
Cómo describir este macro mercadillo de tendencias y gastronomía
mundial. Es enorme, repleto de tiendas y comercios de lo más variado, de
mercadillos estilo spain o tipo zoco, techados con telas y toldos. Nada más salir de la estación de Camden y enfilar Camden High St. ya nos hicimos una idea de lo que nos íbamos a encontrar; aparte de todo: gente y más gente.
En el Highlight
Quisimos comer rápido para volver al hotel cuanto antes y coger las
maletas -que dejamos por la mañana tras pagar una libra por persona,
porque a las 10 teníamos que dejar las habitaciones-, pero la food se retrasó más de lo previsto. Finalizada la comida dimos una rápida vuelta por las calles adyacentes y cogimos el tube en
la estación de Camden, con el oscuro presagio de que la estación
estuviera cerrada para evitar aglomeraciones, como sabíamos de antemano
que suelen hacer algunos fines de semana de mucha afluencia de
visitantes. Si hubiera estado cerrada, tendríamos que habernos
desplazado a la siguiente estación de metro que estaba algo lejos, lo
que hubiera supuesto un grave problema de tiempo.
Al llegar a London Victoria las chicas se quedaron en la estación buscando el andén del tren, mientras nosotros fuimos al hotel a recoger las maletas. El vuelo lo teníamos a las 19.40 h. y ya íbamos con el tiempo justo, y más cuando perdimos el tren de las 17.10. Finalmente cogimos el de las 17.30 que nos dejaría sobre las 18.20 en la estación del aeropuerto de Gatwick. A más de a uno por poco le da un flash/síncope/colapso al pensar que perdía el avión.
Al igual que sucedió a la ida, Easyjet optó por facturar gratis el equipaje de mano de algunos viajeros, motivando un nuevo retraso del avión y despegando finalmente cerca de las 20.30 hora local. A las 23.30 hora de España, aterrizamos en Alicante.
Como siempre, toda historia, todo viaje tiene un final, y el nuestro
llegó tras unos días que pasamos estupendamente en la capital del Reino
Unido con los amigos. Pero no todo son ahora los recuerdos del viaje,
las fotos o este blog, porque lo mejor queda por venir. Seguro.
Más fotos del viaje en nuestro album de FLICKR
Al llegar a London Victoria las chicas se quedaron en la estación buscando el andén del tren, mientras nosotros fuimos al hotel a recoger las maletas. El vuelo lo teníamos a las 19.40 h. y ya íbamos con el tiempo justo, y más cuando perdimos el tren de las 17.10. Finalmente cogimos el de las 17.30 que nos dejaría sobre las 18.20 en la estación del aeropuerto de Gatwick. A más de a uno por poco le da un flash/síncope/colapso al pensar que perdía el avión.
Al igual que sucedió a la ida, Easyjet optó por facturar gratis el equipaje de mano de algunos viajeros, motivando un nuevo retraso del avión y despegando finalmente cerca de las 20.30 hora local. A las 23.30 hora de España, aterrizamos en Alicante.
| En el avión, de camino a Alicante |
Más fotos del viaje en nuestro album de FLICKR



